Toy art ¿Coleccionismo?
Desde que el hombre existe, ha sentido la apremiante necesidad de tener junto a él diversos objetos. En la infancia, los niños pequeños coleccionan sus juguetes preferidos, recogen chapas. En la adolescencia, los jóvenes recopilan música, fotografías de sus ídolos favoritos, guardan con celo las cartas de sus amigos. En la edad adulta, nos encontramos colecciones de revistas, álbumes de familia, etc., cosas que por una u otra razón invaden nuestra existencia y poseen para nosotros un valor especial. El coleccionismo es, por lo tanto, innato al ser humano desde sus propios orígenes, desde aquel momento en que el hombre tuvo sus propias ideas sobre él mismo y el mundo.
Los objetos tienen un sentido y un significado único. El hombre desde niño los colecciona ya que poseen para él un carácter especial, ajeno al del objeto en sí mismo. Son valores añadidos, ya sean, estéticos, sentimentales, mágicos o religiosos. Valores fuera de la constitución y significado original de la pieza, creados a partir de su descontextualización.
“Los objetos tiene dos funciones: pueden ser utilizados o poseídos.”
Despojado de su actividad práctica, se produce un proceso de abstracción en el objeto, ya no tiene el sentido que poseía anteriormente, sino otro u otros nuevos. Se establece por tanto una relación estrecha entre el sujeto y el objeto, llegando a convertirse este último, en pieza de colección.
Nosotros elegimos lo que nos gusta para crear nuestro pequeño microcosmos. Las casas, son diferentes porque las personas también lo son, sin darnos cuenta comenzamos a formar una relación estrecha con los elementos que nos rodean, empezamos a amar nuestras cosas, e incluso a veces a apasionarnos con ellas.
Pero qué pasa cuando llega el momento que lo que elegimos para coleccionar nos viene dado? Qué pasa cuando coleccionamos cosas que sólo son para coleccionar? Esos fascículos de los quioscos que inundan la publicidad de la televisión, los cromos de panini…o el objeto de coleccionismo en el mundo mas cool, los art toys.
Entonces , la cuestión es, estamos coleccionando algo que compramos sabiendo que muy probable lo tengan miles de personas , entonces qué sentido tiene? estamos creando nuestro propio microcosmos, o el microcosmos que quieren que creemos ?
Baudrillard, Jean. “The System of Collecting”, en The Cultures of Collecting.


