MICRO MEDIOS Y DIY
Hay un elemento que históricamente ha sido clave a la hora de entender el DIY y su evolución en la sociedad del conocimiento. Y es que este movimiento siempre ha estado tremendamente vinculado a la radio como micromedio o medio alternativo (radios libres, universitarias, comunitarias, piratas) y al mundo del fanzine como publicación no comercial, de pequeña circulación que es producida y distribuida por sus propios creadores.
Los micromedios han sufrido una importante evolución y se puede decir que la digitalización ha traído consigo herramientas que han facilitado la distribución de contenidos en todos los eslabones de la cadena y en diferentes formatos audiovisuales. Podríamos equiparar diferentes formatos clásicos a nuevos formatos que surgen de la red. Como reflejo del fanzine estaría el blog, para reflejar las radios libres tendríamos el podcasting y para los videofanzines, la posibilidad de utilizar diferentes portales (youtube, blip, vimeo…) como distribuidores de contenidos. Todos tienen en común unas ventajas fundamentales respecto a los que hemos dado por nombrar como predecesores y es la posibilidad de conseguir una gran difusión a nivel mundial y de conseguir una interacción por parte de los usuarios.
Hablemos de los fanzines y de su evolución. Los inicios están vinculados a la Ciencia Ficción y a unos fanáticos que durante los años 20 del siglo pasado desarrollan los primeros fanzines dedicados al mundo sci-fi, más adelante veremos como este tipo de publicaciones han estado vinculadas a movimientos underground y a temas muy concretos como la música, el comic, la literatura de género, el arte, el cine o la acción política. Otros que adoptaron el fanzine fueron los beatniks o los punks que utilizaron el arte del collage y la fotocopia para llevar al fanzine a su máxima expresión. En España, nos encontramos La Liviandad del Imperdible que en 1977 teorizaba sobre punk y futurismo – entre otras labores- y que concentro a El Zurdo, Enrique Sierra y Alaska tres de los miembros del grupo seminal de La Movida, Kaka de Luxe. El fin de siglo es abundante en movimientos contraculturales que utilizan el fanzine, desde el hiphop al movimiento Queer, pasando por el movimiento Indie en España nos encontramos con un gran número de publicaciones. Muchos de estos productores de fanzines acaban convirtiéndose en editores de ezines o como autores de blogs que les conectan con sus iguales. Y es que cuando hablamos de las motivaciones de un fanzinero para destinar su tiempo a una actividad que no le reporta beneficios económicos, lo primero que pretende es identificarse con su comunidad de iguales, con otros fans y a través del fanzine conseguir cierto prestigio en esta comunidad y compartir sus gustos y conocimientos. Otras motivaciones pueden partir del puro aburrimiento, buscando cierta diversión y también evidentemente como hemos visto la posibilidad de realizar una producción contracultural con tintes políticos.
Con la importante difusión que han conseguido los fans gracias a Internet y a sus publicaciones, es normal también que se busque el beneficio personal de conocer gente y promocionarse profesionalmente gracias a los conocimientos que se demuestran en un blog.
Si hablamos de radio podemos retroceder a las radios piratas que pusieron en marcha en ultramar los empresarios ingleses de la industria discográfica que no tenían cabida en la BBC o remitirnos a un nivel más DIY a las radios libres italianas y españolas. En España destacaron dentro de la transición y en la actualidad continúan buscando un modelo de comunicación alternativo y basado en la autogestión y dando espacio a la comunicación más social, por esto les gusta autodenominarse radios sociales . Si bien el modelo de las radios sociales es un modelo DIY puro, siempre hay que contar con un posible cierre debido a la falta de legislación en España alrededor de las llamadas radios culturales, comunitarias o sociales. Ante esto nos encontramos con aplicaciones en Internet que nos permiten saltar la barrera del éter y la posibilidad de emitir mensajes de audio para todo el mundo. Si primero fue el streaming el que permitió la creación de radios caseras, en la actualidad, el podcasting permite la distribución de contenidos de audio bajo suscripción y nos encontramos con multitud de ejemplos de gente que realiza sus programas desde su casa, con total libertad de contenidos. Llama la atención el caso de Olallo Rubio, un mexicano que tras dedicarse a la radio durante muchos años, decidió que en Internet tendría más libertad evitando así la censura de los medios establecidos. Así su podcast está en los 6 millones de descargas y cuenta con patrocinadores. Otros casos de crea-ción DIY a nivel medios sería el de Mi Vecina Martier que nos contesta al porque de su trabajo, con algunas de las razones que hemos esgrimido durante este artículo: difundir lo que me apetece, aprender y darme a conocer.
FUENTE:
http://www.icono14.net/revista/num13/15_icono13_gallegoperez.pdf